miércoles, 7 de agosto de 2013

Freud, S: La organización genital infantil

Los niños muestran muy tempranamente un interés por sus genitales y por los signos de excitación de estos.
-    -  La actividad sexual no comienza solo con la pubertad sino que se inicia enseguida después del nacimiento con exteriorizaciones.
-   - Es necesario distinguir entre los conceptos de “sexual” y “genital”. El primero es el más extenso e incluye actividades que nada tienen que ver con los genitales.
-  -  La vida sexual incluye la función de la ganancia de placer a partir de zonas del cuerpo, función que es puesta con posterioridad al servicio de la reproducción.

Una vez trasncurrido el periodo de latencia, la vida sexual prosigue con la pubertad: hablamos asi de dos tiempos de la vida sexual.
El primer órgano que aparece como zona erógena es la boca. Muy temprano, en el chupeteo en que el niño persevera se evidencia una necesidad de satisfacción que si bien el punto de partida es la recepción de alimento, aspira a una ganancia de placer independiente de la nutrición y por eso puede y debe ser llamada sexual. Ya durante esta fase oral entran en escena, con la aparición de los dientes, unos impulsos sádicos aislados. Esto ocurre en mayor medida en la fase sádico-anal pues la satisfacción es buscada en la agresión y en la función excretoria (hacer caca).fase fálica se asemeja ya en un todo a la plasmación de la última vida sexual. No desempeñan un papel aquí los genitales de ambos sexos sino solo el masculino (falo). Los genitales femeninos permanecen aun ignorados. El niño, en su intento de comprender los procesos sexuales, rinde tributo a la teoría de la cloaca. Con la fase fálica, la sexualidad de la primera infancia alcanza su apogeo y se aproxima a su sepultamiento.
El sadismo es una mezcla pulsional de aspiraciones puramente libidinosas con otras destructivas puras. La tercera fase llamada
Los caminos de los sexos se divorcian: el varoncito entra en la fase edipica y la niña experimenta la envidia por su falta de pene.
La organización plena solo se alcanza en la pubertad, en una cuarta fase llamada fase genital.

Este proceso no siempre se consuma de manera impecable. Las inhibiciones en su desarrollo se presentan como perturbaciones de la vida sexual. En tales casos existen fijaciones de la libido a estado de fases más tempranas, cuya aspiración, independiente de la meta sexual, es designada perversión. Ejemplo: la homosexualidad.



Fases del desarrollo de la organización sexual:                      
Organizaciones pre genitales: zonas genitales todavía no han alcanzado papel hegemónico. 
ü  Oral: no hay diferenciación de opuestos.  La actividad sexual no se ha separado de la nutrición  Mismo objeto en las dos actividades.  La meta sexual consiste en la incorporación del objeto.  Ej. Chupeteo. 
ü  Sádico-Anal: organización de la libido bajo la primacía de la zona erógena anal. Es la primera fase en la que se constituye una polaridad activo - pasivo.  La actividad es producida por la pulsión de apoderamiento a través de la musculatura del cuerpo.  El órgano de la meta sexual pasiva se constituye ante todo en la mucosa erógena del intestino.  Sus objetos no coinciden. 
ü  Fálica (esta fase la introduce en “La organización genital infantil”): hay una unificación de las pulsiones parciales bajo el primado de los órganos genitales pero, a diferencia de la organización genital del adulto, el niño/niña no reconoce en esta fase más que un sólo genital, el masculino y la oposición de los sexos equivale a la oposición genital masculino-castrado.

Gesell: Adquisión de la marcha

El desarrollo comprende todos los cambios progresivos en una secuencia que tiende a una complejidad cada vez mayor. Estos cambios son de orden cuantitativo (crecimiento) como cualitativo (maduración). Dicha secuencia avanza en un proceso que sigue dos direcciones simultáneamente: céfalo-caudal (de la cabeza a la cola) y próximo distal (del eje corporal a las extremidades). Así, las conductas motoras de prensión y marcha se irán adquiriendo durante el primer año de vida.

3 meses: sostén cefálico: se da alrededor del segundo mes aunque la lordosis cervical que permitirá superar la inclinación hacia delante de marcara recién en el tercer mes.
4 meses: comienzo de la prensión: la dirección céfalo-caudal se combina con la próximo-distal, dando lugar a la primera forma de prensión voluntaria que se produce en espejo con los dos brazos convergiendo en el centro del eje corporal. La parte superior del tronco se rectifica.
6 meses: posición en trípode: a los seis meses la rectificación alcanza la parte media del tronco. El bebe logra las primeras formas de la posición sentada (poca estabilidad).
7-8 meses: posición sentada definitiva: el tronco ya totalmente recto, permite el logro de la posición sentada. El bebe mantiene el equilibrio incluso si se inclina para tomar un objeto y puede volver a la posición inicial. La prensión evoluciona: usa cada mano de forma independiente y las piernas toman fuerza.
9 meses: gateo: se marca el umbral de la marcha independiente. (La ausencia de gateo no es significativo en el desarrollo).
10 meses: posición de pie: el bebe logra permanecer de pie sosteniendo el peso del cuerpo sobre las piernas. La adquisición de equilibro requiere tiempo y practica.
11 meses: marcha con apoyo – pinza fina: se marca la lordosis lumbar que permitirá superar la inclinación del tronco hacia delante y lograr el equilibrio de la posición en pie definitiva. El desarrollo en dirección próximo-distal alcanza la adquisición de la pinza fina usando el pulgar y el índice. Logra caminar aunque el medio más eficaz para moverse es el gateo. Puede usar apoyos para adquirir solo la posición de pie. El “andar de pato” es típico a los 11 meses. (Con toda la planta del pie contra el piso).
12-13 meses: marcha independiente: puede mantenerse en pie sin apoyo y aparecen los primer pasos independientes.
14-15 meses: afianzamiento: se afianza la marcha de manera que los trayectos son más largos y las caídas bruscas menos frecuentes. Los brazos se ubican al costado del tronco y acompañan la marcha con un movimiento pendular. Se está por alcanzar la articulación talón-punta. Puede subir escaleras pero sin alternar los pies.
18 meses: carrera: puede correr pues la adquisición de la marcha ha sido adquirida.

Las edades de cada logro son relativamente variables dependiendo del interjuego entre el factor genético y la estimulación del ambiente. La herencia biológica es una condición necesaria para la maduración pero no suficiente. 

lunes, 5 de agosto de 2013

Freud, S: Angustia

MANUSCRITO E (1° version de la teoria de la angustia)
Según Freud, hay una tensión sexual somática que crece y alcanza un umbral para ser valorizada psíquicamente y para que la excitación se trasponga en libido (energía sexual en lo psíquico), de tal manera de producir la descarga.

NEUROSIS ACTUALES:
-        NEURASTENIA: Debilidad.
En la neurastenia, la tensión sexual somática alcanza el umbral, pero en lugar de hacerse con la acción específica y el objeto adecuado, se descarga por la vía de la masturbación.
-    NUROSIS DE ANGUSTIA: (función anómala del coito). Acumulación de excitaciones.
En la neurosis de angustia, la tensión sexual somática se acumula y crece pero no se enlaza al grupo sexual psíquico. Hay una descarga en el cuerpo como angustia: agitación, taquicardia, ahogo, sudor.
La consecuencia de estas neurosis es el “coitus interruptus”, el objeto de deseo sexual no esta radicado en el acto sexual.

NEUROSIS DE DEFENSA:
-         -  Histeria
-          - Neurosis obsesiva

En las neurosis de defensa hay una perturbación en las funciones psíquicas. Se altera el principio de constancia por la presencia de un recuerdo inconsciente y eficaz de una vivencia sexual prematura que devino traumática.

SEGUNDA VERSION DE LA TEORIA DE LA ANGUSTIA
Según Freud, cuando la represión secundaria interviene, tienen lugar diferentes destinos: la represión secundaria recae SIEMPRE sobe las representaciones y las separa del monto de afecto. Según Freud la angustia es libido mudada por represión: la libido experimenta un destino que es la represión, pues se libera en angustia, uno de los 3 destinos posibles del quantum.

3 destinos de la pulsión:
-          Destino sofocado por completo
-          Sale a la luz como efecto coloreado
-          angustia

Freud ya no habla de tensión sexual somática sino de la libido como representante psíquico de la pulsión. La libido se traspone en angustia gracias a la represión que recae sobre la representación.

El destino del monto de afecto se transforma en angustia, en libido no aplicada, sin empleo. No hay formación del síntoma. En cambio, en la histeria de conversión la libido es aplicada a partes del cuerpo: hay formación del síntoma.
El modo en el que la angustia se aplica es formando una FOBIA. Se enlaza el monto de afecto a un objeto como por ejemplo Juanito con el caballo.
Freud: “la angustia es fóbica”. Toda fobia empieza con una historia de angustia. La fobia es una proyección de un peligro pulsional.


25 CONFERENCIA: LA ANGUSTIA
Si la angustia alcanza una fuerza desmedida, resulta inadecuada en extremo: paraliza toda acción, aun la de la huida. Se entiende que en la angustia se prescinde del objeto mientras que el miedo dirige la atención justamente al objeto, y el terror pone de resalto el efecto de un un peligro que no es recibido con apronte angustiado. Así, podría decirse que el hombre se protege del horror mediante la angustia
El nombre angustia (angostamiento) destaca el rasgo de la falta de aliento, que en ese momento fue consecuencia de la situación real y hoy se reproduce casi regularmente en el afecto.
Freud plantea la existencia de una angustia neurótica: ¿Qué nuevas manifestaciones presenta la angustia en los neuróticos? En primer lugar, un estado general de angustia, una angustia “LIBREMENTE FLOTANTE”, dispuesta a penderse a cualquier representación pasajera, y la llamamos también angustia expectante o expectativa angustiada. Las personas aquejadas de esta clase de angustia interpretan cada hecho accidental como indicio de una desgracia, explotan en el peor sentido cualquier incertidumbre. Freud la llama finalmente neurosis de angustia (incluida dentro de las neurosis actuales).
Una segunda forma de angustia a diferencia de la neurótica está ligada a ciertos objetos o situaciones. Es la ANGUSTIA DE LAS FOBIAS de enorme diversidad. Es sorprendente cuanto puede ser objeto o contenido de una fobia: oscuridad, aire libre, gatos, arañas, ratones, serpientes, tormentas, sangre, puntas, puentes, ferrocarril, etc. Lo que nos extraña en estas fobias no es tanto su contenido sino su intensidad. La angustia de las fobias es abrumadora. Todas estas fobias están incluidas en la histeria de angustia y son consideras como una afección muy próxima a la histeria de conversión.


SI HAY ANGUSTIA, TIENE QUE EXISTIR TAMBIEN ALGO FRENTE A LO CUAL ANGUSTIARSE
No es difícil comprobar que la angustia expectante mantiene estrecha dependencia con determinados procesos de la vida sexual, con ciertas aplicaciones de la libido. La excitación libidinosa desaparece y en su lugar emerge la angustia.
Los enfermos no saben decir que es eso ante lo cual se angustian; la angustia se exterioriza como  ataque o estado crónico, una angustia no ligada.
La desviación de la libido de su aplicación normal, desviación generadora de angustia, se produce en el campo de los procesos somáticos.
El desarrollo de angustia es la reacción del yo frente al peligro y la señal para que se inicie la huida. En el caso de la angustia neurótica, el yo emprende un intento de huida frente al reclamo de su libido y trata este peligro interno como si fuera externo. El intento de huida frente al peligro exterior es relevado por la actitud de hacerle frente y adoptar las medidas adecuadas para la defensa, también el desarrollo de la angustia neurótica cede paso a la formación de síntoma, que produce una ligazón de la angustia. La angustia que significa una huida del yo frente a su libido no puede haber nacido sino de esa libido misma.

En las fobias ocurre lo mismo que la angustia infantil: una libido que permanece inaplicable se trasmuda en una aparente angustia realista y un minúsculo peligro externo se erige como manifestación de los reclamos libidinales.
En las fobias es posible diferenciar dos fases del proceso neurótico: la primera tiene a su cargo la represión y el transporte de la libido a la angustia, que es ligada a un peligro exterior. La segunda consiste en la edificación de aquellas precauciones y aseguramientos destinados a evitar un contacto con ese peligro considerado externo. La represión corresponde a un intento de huida del yo frente a la libido sentida como peligro.

INHIBICION, SINTOMA Y ANGUSTIA (3° version de la teoria de la angustia)
Idea central: inversión de la fórmula: ahora es la angustia la que crea la represión.
El motor de toda la posterior formación del síntoma es aquí evidentemente la angustia del yo frente al superyó. La hostilidad del superyó es la situación de peligro de la cual el yo se ve precisado a sustraerse. El peligro está enteramente interiorizado. Pero si nos preguntamos por lo que el yo teme del superyó, se impone la concepción de que el castigo de este es un eco del castigo de castración. Así como el superyó es el padre que devino apersonal, la angustia frente a la castración con que este amenaza se ha trasmudado en una angustia social indeterminada o en una angustia de la conciencia moral.
Conclusión: la angustia es la reacción frente a la situación de peligro; se la ahorra si el yo hace algo para evitar la situación o sustraerse de ella. Ahora se podría decir que los síntomas son creados para evitar el desarrollo de la angustia o mejor dicho que los síntomas son creados para evitar la situación de peligro que es señalada mediante el desarrollo de la angustia.
Si la angustia es la reacción del yo frente al peligro, parece evidente que la neurosis traumática ha de concebirse como una consecuencia directa de la angustia de supervivencia o de muerte.
La castración se vuelve representable por medio de la experiencia de haber perdido el pecho materno.
La primera vivencia de angustia del  ser humano es la del nacimiento y esta objetivamente significa la separación de la madre, y podría compararse a una castración de la madre (hijo=pene).
La angustia no es cosa simple de aprehender. A modo de enunciar todo cuanto se pueda sobre la angustia sin tomar partido, Freud expone que la angustia es algo sentido y la llamamos estado afectivo. Como sensación, tiene un carácter displacentero pero no a todo displacer podemos llamarlo angustia. Hay otros tipos de sensaciones de displacer (tensión, dolor, duelo, etc.)
El análisis del estado de angustia nos permite distinguir:
-          - Un carácter displacentero especifico
-          - Acciones de descarga
-          - Percepciones de las acciones
Por tanto, la angustia es un estado displacentero particular con acciones de descarga que siguen determinadas vías.
El estado de angustia es la reproducción de una vivencia que reunió las condiciones para un incremento de la excitación y para la descarga por determinadas vías.
En el caso de los seres humanos, el nacimiento nos ofrece una vivencia arquetípica de tal índole pues nos inclinamos a ver en el estado de angustia una reproducción del trauma del nacimiento. Igualmente existe angustia sin el arquetipo del nacimiento.
¿Cuál es la función de la angustia y en que oportunidades es reproducida? La angustia se genero como reacción frente a un estado de peligro; en lo sucesivo se la reproducirá regularmente cuando un estado semejante vuelva a presentarse.
¿Qué es un peligro? En el acto del nacimiento amenaza un peligro objetivo para la conservación de vida. El peligro del nacimiento carece aún de todo contenido psíquico.
La situación que valoro como peligro y de la cual quiere resguardarse es la de la insatisfacción, el aumento de la tensión de necesidad, frente a la cual es impotente. Freud opina que la situación de insatisfacción tiene que establecer la analogía con la vivencia del nacimiento, la repetición de la situación de peligro. Lo común a ambas es la perturbación económica por el incremento de las magnitudes de estimuló en espera de tramitación; este factor constituye el núcleo genuino del peligro. En ambos casos sobreviene la reacción de angustia.
No se descubre otra función de la angustia que la de ser una señal para la evitación de la situación de peligro. La pérdida del objeto como condición de la angustia persiste por todo un tramo. El peligro aquí es la separación de los genitales. La privación del miembro equivale a una nueva separación de la madre; vale decir: implica quedar expuesto de nuevo, sin valimiento alguno, a una tensión displacentera de la necesidad.
La angustia de castración se desarrolla como angustia de la conciencia moral, como angustia social. La ultima mudanza de la angustia frente al superyó es la angustia de muerte, la angustia frente a la proyección del superyó en los poderes del destino.
La angustia es un estado afectivo que, desde luego, solo puede ser registrado por el yo. El ello no puede tener angustia como el yo: no es una organización, no puede apreciar situación de peligro. En cambio, es frecuente que en el ello se preparen o se consumen procesos que den al yo ocasión para desarrollar angustia.
No es necesario desvalorizar las elucidaciones anteriores, sino ponerlas en conexión con las intelecciones más recientes.
En caso de la mujer parece que la situación de peligro de la pérdida de objeto siguiera siendo la más eficaz. Respecto de la condición de angustia válida para ella, tenemos derecho a introducir esta pequeña modificación: más que de la ausencia o de la pérdida real del objeto, se trata de la pérdida de amor de parte del objeto. Se sabe que la histeria tiene mayor afinidad con la feminidad, así como la neurosis obsesiva con la masculinidad, ellos nos sugiere la conjetura de que la perdida de amor como condición de angustia desempeña en la histeria un papel semejante a la amenaza de castración en las fobias, y a la angustia frente al superyó en la neurosis obsesiva.

A modo de resumen: Freud: el yo debe proceder contra las investiduras pulsionales e incestuosas que provienen del ello. La represión no produce la angustia sino que es por la angustia que adviene la defensa, entonces se plantea a la angustia de castración como el motor de las neurosis. La angustia de castración es una señal para movilizar a las defensas y por tanto para reprimir. Tiene lugar así la represión y con ella el síntoma.
Freud compara a la castración con una separación.
¿La angustia de las neurosis traumáticas es frente al peligro de muerte?
De la muerte no tenemos representación, no hay inscripción de la muerte en el aparato. En cambio, la castración como amenaza de de perdida de los genitales se vuelve representable por las pérdidas anteriores del cuerpo como por ejemplo el pecho materno. Las pérdidas anteriores cobran valor fálico. No hay angustia frente a la muerte sino que podemos reconducir la muerte hacia la castración, hacia la perdida.
Si la angustia de castración es análoga a una separación, se va a servir de la angustia de nacimiento, siendo una angustia arquetípica. El acto de nacimiento objetivamente es un peligro para la vida. Subjetivamente, el acto de nacimiento para el niño carece de contenido psíquico.
Freud: cuando u niño se angustia frente a la ausencia de la madre es porque tiene la experiencia de que ella va a cancelar esa tensión, aparece así una dimensión de la angustia como una perturbación económica en la que la madre no estará allí para socorrer.
Cuando la angustia funciona como señal (pasaje de la 2da a la 3ra teoría), el niño puede llamar para que cancelen el estimulo de tensión y lo socorren.
Freud entonces compara a la angustia de castración con la angustia de nacimiento: ambos tipos de angustia comparten la perturbación económica: lo perturbador es la pulsión.
La pulsión es un peligro porque conlleva un autentico peligro exterior: la castración.
Freud plantea así dos posibilidades de angustia, anteriores a la represión que es la defensa frente a la pulsión:
-          Neo producción automática e involuntaria
-          Reproducción deliberada como señal
La angustia es un efecto de la irrupción pulsional: fracasa el principio de placer
5 clases de resistencias que provienen de 5 fuentes: (de ello y superyó son resist estructurales)
Yo: de trasnferencia, ganancia de la enfermedad, de represión
Ello: resistencia de reelaboracion
Superyó: resistencia que parece brotar de la necesidad de castigo y se opone a la curacion

Grassi, A: Los intereses de los jovenes

Grassi señala que los intereses son una construcción que responde a múltiples variables. Cada sociedad produce su propio discurso sobre sus modelos y valores, encarnando en los individuos quienes se convierten en portadores de los mismos. Los enunciados sociales determinan las formas con la cual se constituyen sujetos que van a integrarse a sistemas que le otorgan un lugar. Los intereses son entonces una construcción subjetiva, son la marca de una época, de una cultura. 
Decimos entonces que los intereses son construcciones como respuesta a diferentes variables según cada sociedad, a partir de los discursos sociales que circulan y condicionan modelos que luego encarnaran en sujetos portadores.
Desde el punto de vista del psicoanálisis cabe preguntarse sobre como cada sujeto produce sus investiduras libidinales, en tanto determinan la dirección de sus elecciones. Es de consideración de estos intereses del sujeto, la historia de sus elecciones amorosas, proyectos laborales, etc.

Hay una doble implicancia de los intereses:
-         -   El sujeto como constructo social.
-         - El sujeto como efecto de la particularidad de una historia que se fue orientando desde sus orígenes mismos.

La juventud y el acceso a su proyecto identificatorio: el fin de la infancia está marcado por el acceso a un proceso de historización (marca el inicio del entretiempo puberal), proceso de construcción-invención subjetiva, entre emblemas identificactorios que dependen del conjunto social y de las condiciones históricas, familiares, etc. 
Se define la identidad y el sí mismo. “ya no soy el que era”. ¿Quién soy ahora?.
Una larga historia de identificaciones con enunciados del discurso del conjunto social y familiar llevan al joven a una estación de recambio y des-identificaciones en la pubertad y adolescencia. Distintas alteraciones marcan al yo. 
Junto con el cuerpo, se renuevan sus intereses, ideales, objetos privilegiados, vínculos con otros. Nuevas referencias modelaran la imagen que el joven quiere para sí.
Con las marcas impresas de la historia infantil, de la pubertad y de la adolescencia, lo que caracteriza a la juventud es su PROYECCION ESPERANZADA en un futuro.

La juventud es interés libidinal expectante, anticipación de un proyecto posible y concretable, articulado a un futuro y a una identidad, y marcado por una espera no pasiva.
La proyección expectante del futuro que es búsqueda de la identidad como fundante de la subjetividad en la juventud, propio de cada sujeto, se co-construye y se sostiene socialmente, con lo cual es imposible considerar la identidad sin el marco de las relación otros. La juventud es búsqueda de identidad en el seno del grupo exogámico. Comienza a tener importancia la categoría del nosotros como grupo.
Se sostiene la transmisión valiosa de una apuesta esperanzada en el futuro y los vínculos con otros como expectativa y lugar de realizaciones. Uno de los pilares del psiquismo son los vínculos intersubjetivos. Grassi considera fundamental subrayar la capacidad de la esperanza por lo que lo implica como capacidad de espera de expectativa y registro posible de la experiencia del logro más allá del logro. Habla así de la esperanza en la inclusión social. Es importante la realización de operaciones que impliquen un proceso de des-identificación con la des-esperanza y la des-confianza en el otro, del otro.

La subjetividad en devenir en la juventud golpea la puerta del otro social, demanda confiabilidad en un futuro que aunque incierto esperanzador, esperante. Un lugar virtual donde vivir anticipadamente, un espacio imaginario en el cual se articulen significaciones social y subjetivamente acogedoras, un espacio hospedante, donde no sentirse extranjeros.

Freud, S: Fases del desarrollo de la organización sexual

Fases del desarrollo de la organización sexual:                      
Organizaciones pregenitales: zonas genitales todavía no han alcanzado papel hegemónico. 
  
Oral: no hay diferenciación de opuestos (masculino-femenino).  La actividad sexual no se ha separado de la nutrición, es decir, el niño toma la teta por una necesidad de alimentarse. Es el mismo objeto en las dos actividades.  La meta sexual consiste en la incoporación del objeto.  Ej. Chupeteo. (la zona erogena es la boca)

 Sádico-Anal: organización de la líbido bajo la primacía de la zona erógena anal (ano como zona erogena). Es la primera fase en la que se constituye una polaridad activo - pasivo.  La actividad es producida por la pulsión de apoderamiento a través de la musculatura del cuerpo.  El órgano de la meta sexual pasiva se constituye ante todo en la mucosa erógena del intestino.  Sus objetos no coinciden. 

  Fálica (esta fase la introduce en “La organización genital infantil”): hay una unificación de las pulsiones parciales bajo el primado de los órganos genitales pero, a diferencia de la organización genital del adulto, el niño/niña no reconoce en esta fase más que un sólo genital, el masculino y la oposición de los sexos equivale a la oposición genital masculino-castrado.




Con el advenimiento de la pubertad se introducen cambios que llevan la vida sexual infantil a su conformación normal definitiva. La vida sexual era hasta entonces predominantemente autoerótica; ahora halla al objeto sexual. Hasta ese momento actuaba partiendo de pulsiones y zonas erógenas, independientemente unas de otras, buscaban placer en calidad de única meta sexual. Ahora es dada una nueva meta sexual y para alcanzarla, todas las pulsiones parciales cooperan, al par que las zonas erógenas se subordinan al primado de la zona genital. La pulsión sexual se pone ahora al servicio de la función de reproducción, se vuelve altruista.
Hay un placer provocado por la excitación de zonas erógenas y el producido por el vaciamiento de las sustancias sexuales. El primero es el placer previo en oposición al placer final. El placer final depende de condiciones que solo se instalan con la pubertad. El placer previo puede derivar un peligro para el logro de la meta sexual normal. Si el placer previo es demasiado grande puede faltar fuerza pulsional para que el proceso sexual siga adelante. La descarga de las sustancias sexuales pone fin a la excitación sexual. Como hipótesis se expone que la acumulación de los materiales sexuales crea y sostiene a la tensión sexual.



El hallazgo de objeto es propiamente un reencuentro: hay un reencuentro con el objeto reprimido de la infancia (el pecho materno). Se pierde el pecho materno cuando se descubre que el pecho no es propio sino de la madre.

Entre los dos tiempos de la sexualidad (infantil y la pubertad) hay un entretiempo, un tiempo de frontera. En el entretiempo se construye el objeto. ¿siempre se sigue el modelo narcisista o de apuntalamiento? No! También se puede seguir el camino de la alteridad. La pulsión es altruista por esta al servicio de la reproducción pero es también altruista porque se cede algo del egoísmo; se desea recibir placer y también otorgar placer. Se concibe al otro como sujeto de deseo.

Freud, S: La pulsión

¿Cómo se construye una teoría? Una teoría no tiene conceptos alineados de entrada, sino que se van puliendo. Se define por lo que no es, por la negativa de otros conceptos. Así, Freud comienza trabajando el concepto de PULSION, diferenciándolo del concepto de instinto.
A diferencia del instinto, la pulsión es una fuerza de choque constante. No todo estimulo para lo psíquico es pulsional. Así Freud despeja diferentes cuestiones hasta llegar a la siguiente definición:
“la pulsión es un concepto fronterizo, un límite entre lo anímico y lo somático. Se define por una fuerza constante, una medida de exigencia de trabajo, un empuje, un esfuerzo que se le impone a lo psíquico a consecuencia de su enlace con lo corporal.

Diferencias entre pulsión e instinto 

Estímulo
Pulsión
ü  Proviene del exterior
ü  Opera de un solo golpe
ü  Se le puede escapar por medio de una acción acorde al fin.
ü  Proviene del interior del cuerpo
ü  Fuerza constante
ü  No es posible huír de ella


4 ELMENTOS DE LA PULSION:
-          Esfuerzo: el esfuerzo es constante. Toda pulsión se define por un fragmento de actividad, un empuje, una medida de exigencia de trabajo. No se puede hablar de pulsiones pasivas, sino que todas las pulsiones son activas aunque pueden tener fines pasivos.
-          Zona erógena: es la fuente de la pulsión. Hay un proceso excitatorio en una parte del cuerpo que significa en lo anímico esa exigencia de trabajo. Hay un cuerpo que toma valor erógeno: los orificios, aptos para la libido afectada.
-          Meta: la meta aspira a la satisfacción, y la satisfacción es paradójica: la satisfacción para por la aplicación del estimulo, no por la cancelación.

-          Objeto: es lo mas variable y contingente de la pulsión. El objeto vale como perdido y solo tiene un valor instrumental. La pulsión recorre el objeto bordeándolo para volver a la fuente y cumplir su meta. La pulsión parte de la fuente y vuelve a la fuente (circuito de la pulsión)


HAY 4 DESTINOS DE LA PULSION:
-          Trastorno hacia lo contrario
-          La vuelta hacia la persona
-          La represión
-          La sublimación

Síntoma neurótico: Freud habla del síntoma neurótico como una perla psiconeurotica: la envoltura de la perla en el molusco es para el síntoma lo trabajado en la palabra, lo descifrable e interpretable que vale como una formación de compromiso. 

El corazón de la perla es la satisfacción pulsional: por esto el síntoma no se abandona fácilmente. “nade renuncia a una satisfacción si no se presenta una satisfacción a cambio”



3 DEFINICIONES DE PULSION:
1-      Concepto limite/fronterizo entre lo psíquico y lo somático
2-      Magnitud de exigencia de trabajo impuesto a lo psíquico a consecuencia de su conexión con lo somático: convoca a un trabajo no corporal. Lo psíquico aparece como respuesta frente a un problema
3-      Representante psíquico de los estímulos que provienen del interior del cuerpo: la pulsión no es solo una cuestión del cuerpo, las teorías sexuales infantiles se vinculan a la curiosidad infantil. La pulsión es también pulsión de saber: “el cuerpo nos produce preguntas” Freud




jueves, 1 de agosto de 2013

Weintrub, E: El tatuaje: un enigma a ser descifrado

Adolescencia y tatuaje en la era digital

El concepto de modernidad como crisis y como crítica a sus verdades absolutas se interioriza no solo en individualidades atormentadas sino que aparece como un espíritu social. Ser posmoderno después del año 2000, es “ser digital”, vivir en una cultura globalizada con sus usos y costumbres uniformados bajo el paradigma de las tecnologías de la información y comunicación. El mundo social se mueve por la acción constante de sujetos que producen información sin cesar, información libre y diversa que se plasma en redes sociales virtuales, borrando las fronteras entre lo público y lo privado. Velocidad y aceleración son los resultados de la búsqueda de la instantaneidad y la conectividad permanentes. Vivimos pisoteados por el instante.
Surge así la tecnocultura: internet, redes sociales virtuales, videojuegos, televisión digital, celulares, dispositivos móviles. Las transformaciones impactan fuertemente en la cultura actual: la masificación y el individualismo en la vida social se expresan en una subjetividad fragmentada. El presente nos muestra una fragmentación de la experiencia subjetiva, manejada por las lógicas de lo tecno-urbano-consumista.
Predominan en la actualidad algunos rasgos de la subjetividad cultural:
-          Pasivizacion de los individuos respecto de la cultura y la vida social: predomina la “sociedad del espectáculo” en la que la contemplación de imagens provoca la no distinción entre realidad y virtualidad. Se satura el “yo” debido a la sobreabundancia de información y discursos que circulan.

-          Robotización de los vínculos: se produce una sustitución del vínculo con el otro por la relación con dispositivos tecnológicos, lo que deja en evidencia la falta de compromiso emocional y la superficialidad en los afectos. Aparecen así relaciones intensas pero fugaces que se asemejan a un zapping televisivo.
-          Cultura de la obsolencia: se convierte al otro en objeto descartable, se sobrevalora lo nuevo y lo último, cualidades propias de la renovación permanente de los objetos tecnológicos, negando los procesos de perdida y de duelo.
-          Subjetividad virtual y ficcional: se sustituye la percepción de la realidad por la virtualidad. Lo virtual que introduce la imagen induce a pensar que todo puede ser posible desde la pantalla.

En esta era digital surgen nuevas estéticas, nuevos saberes y nuevas subjetividades, hasta entonces ocultos por el orden social y culturalmente dominante.
El mundo material de hoy está marcado por la búsqueda de novedades. Las categorías de tiempo y espacio han sido modificadas. Se suprime el pasado y se acelera el futuro. Rige la velocidad y la aceleración. Es el reino del instante.
La publicidad, como expresión privilegiada de la cultura de la imagen, propone satisfacción inmediata, éxito y bienestar ilimitados. “just do it”.
Las instituciones, los vínculos familiares y sociales y las relaciones intergeneracionales se encuentran en permanente cambio. Las formas de autoridad, los modelos de convivencia y la relación de poder también. El adolescente adopta una posición más autónoma respecto del adulto excluyéndolo de su vida en el mundo virtual y digital que comparte con sus pares.
Aparece una nueva forma de relacionarse: están en-redados y conectados todo el tiempo.
Tradicionalmente, la producción de subjetividad pasaba por la familia, la escuela, la religión, la ley. Estas instituciones tradicionales van mutando y siendo sustituidas por los medios masivos de comunicación.
El adolescente necesita referencias estables para realizar una saludable transición a la adultez pero de a poco se va encontrando inmerso en una cultura caracterizada por lo descartable y la ausencia de modelos identificatorios.
Estas profundas transformaciones producen un cierto caos pero a la vez abren nuevas posibilidades.
EL TATUAJE como modificación permanente inscripta en la piel, como escritura inalterable, parece desafiar y contradecir la transitoriedad de la moda, la tecnología y a la cultura de consumo para convertir en marca subjetivante, expresión de identidad plasmada en el cuerpo como territorio simbólico. A lo largo del tiempo, el tatuaje se presenta en diferentes contextos como marca permanente que desafía el paso del tiempo. En nuestra “cultura de la imagen” los videoclips, publicidades, twits, posteos pasan, se olvidan. El tatuaje, como imagen personal pone la marca de la propia subjetividad que persiste en el tiempo y a la vez posibilita el cambio. Se da así una paradoja: el tatuaje como expresión estética, ideal de belleza, puro adorno, moda pasajera y a la vez trazo inalterable, que burla el paso del tiempo convirtiéndolo en eterno presente.
Vivimos en un mundo visual. Todo debe ser expuesto, mirado, exhibido. Un mundo de imágenes que se convierte en referente absoluto de todas las sensaciones. La exhibición aparece como centro: los cuerpos son mostrados y adornados. El cuerpo es el escenario y el laboratorio de las impresiones. (Tatuajes, piercings, aritos).
La sociedad es una sociedad cosmética sujeta a una hiperestatizacion. El tatuaje seria un fenómeno de esta hiperestatizacion como arte distintivo pero también imitativo, llevando hasta las últimas consecuencias el impulso estético.
El tatuaje representa especialmente para el adolescente una marca original, propia, identitaria, siendo a la vez expresión de la masificación, un disfraz, un “estar de moda”. Todos quieren ser distintos pero terminan siendo iguales al ser capturados por la moda.
el tatuaje como inscripción subjetivante muchas veces se realiza junto con otros pares, amigos, parejas, que fidelizan su unión sellándola con una escritura corporal compartida. Un mismo dibujo o los nombres de cada uno, que antes se grababan en medallas o anillos. El cuerpo es así un elemento privilegiado de comunicación social.
la adolescencia es entonces un momento de autoafirmación y diferenciación del mundo adulto y utiliza diferentes signos para demarcar su territorio. El lenguaje, la moda, tatuajes, piercings, le permiten al adolescente constituir su propio mundo alejado de aquel del adulto para ir construyendo su autonomía.
Antes las transformaciones corporales, entre ellas el tatuaje, correspondían a determinados grupos sociales. Hoy resulta difícil definir qué tipo de adolescente o joven se tatúa, dada la multiplicidad de significados que conlleva.
El lenguaje del cuerpo ligado al tatuaje se presenta como un conjunto de representaciones y expresiones simbólicas situadas en un espacio intermedio entre lo personal y lo social, entre los publico y lo privado, entre el “yo piel” y el otro. Un espacio que no es ni interno ni externo.
Es común que los primeros tatuajes se realicen en zonas del cuerpo ocultas a la mirada de los demás y del propio adolescente. (Espalda, zona posterior del cuello, pecho, hombros). El adolescente incita a ser descubierto e interpretado en su lenguaje corporal personal y relacional. Como plantea Winnicott: “Ocultarse es un placer pero no ser descubierto es una catástrofe”.
En una investigación realizada por la facultad de psicología de la UBA en el marco del programa PROIMPSI, con una muestra de 140 adolescentes cuya edad promedio era 18 años, se les solicito que den una definición personal de tatuaje:
-          Forma de expresión
-          Marca de un suceso
-          Reflejo de sentimiento
-          Símbolo
-          Adorno
-          Otros


El tatuaje es considerado mayoritariamente una forma de expresión, de lo que se infiere una cierta dificultad en ese grupo para poner en palabras sentimientos y pensamientos. Seria un modo de decir cosas y enviar mensaje a través del cuerpo a otro que puda leer esta manifestación.